jueves, 19 de octubre de 2017

Jodidamente preciosa.

Nunca me había pasado.
Me siento como cuando eres pequeña y tus padres te dicen que no puedes hacer una cosa porque es malo para ti, pero necesitas saber por qué es malo, entonces lo haces y no entiendes por qué no te dejaban hacerlo si te provoca adrenalina, sensaciones que nunca habías sentido, cosquilleo en la tripa y un sin fin de cosas más.
Eso fui sintiendo a medida que avanzaban nuestras conversaciones a las tantas de la madrugada o a primera hora de la mañana, cada vez que salía de la conversación, bloqueaba el móvil y me iba a dormir. Ni siquiera nos habíamos visto en persona, pero tampoco hizo falta.

El primer día que le vi aparecer se me paralizó todo durante unos segundos.
Empecé a preguntarme qué me estaba pasando, porqué ella y porqué a mí, me advertí no ilusionarme pero fue tarde... Aunque sé que se trataba de sentimiento y no de ilusión. Fue como si me diesen un golpe muy suave en el corazón para que reaccionase y comenzara a latir de nuevo.

...

Ese pelo tan largo que tantas inseguridades deja cubiertas va a juego con las cejas tan perfectas que tiene. Su mirada me flipa, habla por sí sola; tiene las ojeras más bonitas que he visto nunca.
Y sus muecas cerca de la comisura del labio, imposible no fijarse en ellas cada vez que sonríe.
Puedo decir que es una de las mujeres más bonitas de mi vida.
Y aunque todo esto ella ya lo sepa, ojalá entienda algún día mi mirada, mis silencios, mis abrazos, besos y mis "entre-líneas".
Es una persona que marca y sé que estoy en la cuerda floja, y nunca había arriesgado tanto mis sentimientos de esta manera, pero mi cuerpo me lo pide.
Y no puedo parar.



Hará que me falte el aire si se va. 
                                                                                                                 Te quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario